• Yoga terapéutico, en qué consiste

    Si bien la mayoría de las veces que practicamos Yoga, vamos notando sus múltiples beneficios que van desde tonificar el cuerpo, relajación, respiración, trabajo y limpieza sobre nuestros órganos; existe una disciplina que nos hace tomar conciencia de nuestro ser desde el punto de vista del cuerpo, desde su anatomía. En esta ocasión, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio nos cuenta brevemente acerca de esta disciplina, en qué consiste, diferencias con otras y sus beneficios. El Yoga terapéutico, es una técnica que tiene como fin un bienestar que engloba un equilibrio físico junto con el plano mental, todo como si fuera uno solo en armonía. Entre las distintas variantes del Yoga, existen diferencias significativas como por ejemplo, entre la realización de Hatha Yoga  y el Yoga Terapéutico. Mientras que, el Yoga Terapéutico se basa en el conocimiento íntegro tanto de la anatomía y la fisiología de nuestro cuerpo, para adaptar la práctica en función de las características propias del practicante, Pablo Rubio señala que, se toma en cuenta a cada cuerpo de forma individualizada. Otra diferencia consiste en que, las clases pueden ser menos exigentes, requieren menor esfuerzo que una clase de Hatha yoga  y puede enfocarse más en la práctica de la relajación, meditación y concentración. Generalmente, se tiene más en cuenta el correcto desarrollo de las posturas, valiéndose de medios como colchonetas, paredes, sillas. Además, se diferencia del Hatha Yoga, debido a que el Yoga terapéutico se realiza en grupos pequeños, donde se presta real atención al problema físico de cada integrante, a cada dolencia, es decir son clases que se adaptan a cada persona y a las limitaciones de cada uno de ellos;  Pablo Rubio indica que, busca otorgar herramientas a sus practicantes desde un nivel de conciencia, confiando en sus propios cuerpos y no adjudicar todo enteramente a la medicina, busca que el practicante logre una interrelación entre su actuar, pensar y decir para cambiar aquellas situaciones, patrones, tendencias que lo llevaron a enfermarse, intenta reestablecer el equilibrio perdido que llevó a la persona a la enfermedad. Si bien, como aclaramos al principio, la mayoría de las veces que se practica Yoga resulta terapéutica, esta disciplina en particular se practica con fines determinados, puntualizando en las diferentes patologías, aplicando funciones, herramientas especiales para cada caso. Además, Pablo Rubio explica que, cualquier persona se encuentra apta para practicar el Yoga terapéutico, ya que no requiere ningún tipo de conocimiento previo o aptitud física determinada, sino que puede realizarlo cualquier hombre, mujer que quiera entender, mejorar su salud física y mental.

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  • Que es el Acroyoga por Pablo Rubio

    Son infinitas las técnicas y variantes dentro del Yoga, debido a que esta disciplina presenta múltiples beneficios para el cuerpo, nuestra relajación, nuestra respiración. Así, podemos encontrar nuevas formas de practicarlo, como el Acroyoga. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos explica acerca de esta nueva rama, en que consiste y qué beneficios presenta. Se conoce al Acroyoga, como una disciplina que integra por un lado la acrobacia, por el otro el yoga y el masaje tailandés, es decir una mezcla entre la vitalidad de la acrobacia, la sabiduría que aporta el yoga y la energía amorosa del masaje tailandés. El Acroyoga, ha surgido hace alrededor de 15 años en California, pero en nuestro país se lo practica hace al menos 6 años y uno de los lugares donde más reconocimiento tiene es en la Provincia de Córdoba. Esta técnica, nos permite reconocer nuestro cuerpo, nuestra conciencia de él, mejora la concentración, el equilibrio, la coordinación, fuerza, agilidad y flexibilidad; se lo practica teniendo en cuenta dos planos: el plano lunar y el plano solar, en el lunar se desarrolla la relajación mediante movimientos terapéuticos y técnicas curativas, provenientes del masaje tailandés; mientras que el plano solar, es más dinámico, propio del movimiento, del juego y donde se prueban posturas más acrobáticas. La práctica del Acroyoga, generalmente dura 2 horas, ya que se va preparando el cuerpo con una breve entrada en calor que consiste en realizar asanas, posturas invertidas, luego se arranca con movimientos acrobáticos, la mayoría de las veces señala Pablo Rubio, se realiza entre tres personas, o de a grupos grandes, entre todos. Una de las cosas más importantes de esta técnica es que nos ayuda a identificar como nuestro accionar va a repercutir en los movimientos de las demás personas que nos rodean; al realizar las distintas posturas, espíritu, mente y cuerpo se expresan libremente en la misma sintonía. No se requiere haber tenido conocimientos en ninguna técnica ni en el yoga ni en la acrobacia sino que cualquier persona que no haya realizado ninguna de estas actividades puede realizarlo sin problema alguno; además logran promover la seguridad, confianza, el trabajo en equipo. Pablo Rubio explica, que podemos optar por practicar al menos tres roles: el volador, persona a la que se la eleva y va a ser sujetada por la base; la base, la persona que sujeta a otra persona que puede estar en el aire o suelo; el cuidador, es la persona que va a ofrecer su visión, queda fuera de la dinámica pero oficia de coach.

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  • Yoga para fortalecer las rodillas por Pablo Rubio

    Hay distintas causales por las cuales pueden doler las rodillas, por las articulaciones, la artritis, artrosis, los huesos.  El yoga si bien presenta beneficios para todo nuestro cuerpo, hay algunas posturas que llevan menor o mayor esfuerzo y que podrían beneficiar a nuestras rodillas, como perjudicarlas. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos cuenta cuales son las posturas recomendadas para evitar estas dolencias. La primer postura que podemos intentar es la “Postura de la Silla”, esta consiste en pararse sobre una colchoneta y realizar una pose como si fuera una sentadilla y nos estuviéramos sentando, dejando todo nuestro peso recaer en pies y caderas, levantando los brazos hacia arriba, de esta manera fortaleceremos nuestras pantorrillas, caderas, lo que provoca que nuestras rodillas soporten el menor esfuerzo posible. Otra postura que podemos realizar, es la “postura del puente”. Esta postura se practica, acostándonos boca arriba en la colchoneta, flexionamos las rodillas a la misma altura que nuestros hombros indica Pablo Rubio, con los brazos separados a lo largo de nuestro torso, apretamos nuestros glúteos y utilizando de sostén a nuestros talones, los empujamos para elevar nuestro cuerpo de la colchoneta, sin esforzar nuestro cuello, esta postura lo que provoca es fortalecer glúteos y la banda iliotibial, lo que previene de daños a la rodilla. Luego,  podemos implementar la “Postura de la rodilla sobre el pecho”, nos debemos acostar boca arriba sobre la colchoneta, inhalamos por cuatros tiempos, flexionamos las piernas, luego las llevamos hacia nuestro pecho, mantenemos por cuatro tiempos, nos agarramos las rodillas, abrazándolas, exhalamos por cuatro tiempos, esto nos va a otorgar un estiramiento correcto tanto de la columna y piernas, señala Pablo Rubio; iremos realizando la misma secuencia, pero subiendo y doblando únicamente una pierna con la otra estirada, luego realizaremos el mismo proceso con la otra pierna. También podremos realizar, la “postura de la estocada alta”, nos paramos arriba de una colchoneta, inhalamos, llevamos la pierna derecha flexionada hacia adelante y la pierna izquierda hacia atrás totalmente estirada, intentaremos crear un arco de 90 grados, llevando nuestros brazos totalmente hacia arriba; esta postura fortalece glúteos, pantorrillas, cuádriceps, dejando a las rodillas en un segundo plano. Otra recomendable, es la postura del águila, nos paramos sobre la colchoneta, doblamos las rodillas, y cruzamos la pierna derecha sobre la pierna izquierda, quedando todo el equilibrio del cuerpo, indica Pablo Rubio, sobre un pie, los muslos de ambas piernas deben mantenerse unidos, a los brazos los podemos colocar en la misma forma, esta postura fortalece los muslos internos.

     

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  • Yoga para solucionar problemas de cadera por Pablo Rubio

    El yoga nos provee de múltiples beneficios para todas las zonas del cuerpo, para todo el organismo, que van desde una mejora en nuestra respiración, calma la ansiedad, favorece al sueño, estirar todas nuestras articulaciones y columna, mejora la postura, fortalece nuestro cuerpo. El profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos acerca las mejores posturas para aliviar y fortalecer nuestra cadera. En primer lugar, podemos intentar la “postura de la paloma”. Esta consiste en, sentarse sobre nuestra colchoneta, arrodillar la pierna derecha delante nuestro con la pierna izquierda bien extendida hacia atrás; es decir nuestra rodilla y el tobillo derecho tienen que estar apoyados en la colchoneta, debemos mantener una postura recta colocando nuestras manos bien apoyadas que nos harán de sostén. La mano derecha debe estar a la misma altura que la rodilla derecha mientras que la mano izquierda indica Pablo Rubio, debe estar apoyado sobre el tobillo izquierdo, intentando que nuestras caderas queden lo más apoyadas en el piso de manera equilibrada, sin esfuerzos, después iremos cambiando de lado en que lo practicamos, debemos inhalar cuando doblamos nuestra rodilla por cuatro tiempos, y luego, cuando tenemos la cadera apoyada mantener la respiración, exhalar cuando sentemos. Otra postura que podemos intentar es, la “postura del ángulo envolvente”, debe ser una de las posturas más fáciles de practicar, consiste en sentarse sobre la colchoneta, con la columna lo más recta posible, juntamos nuestros talones y plantas del pie, las rodillas deben estar apoyadas en la colchoneta, Pablo Rubio expresa que, debemos sujetamos de los tobillos e intentamos  estirarnos hacia arriba. También podemos intentar agarrar con nuestras manos, nuestros dedos de los pies y estiramos hacia arriba. También, podemos practicar la “postura de la tortuga” esta consiste en sentarnos en la colchoneta, luego estiramos las piernas hacia adelante con la columna recta, luego intentamos abrir las piernas hacia los costados lo máximo que podemos y tiramos nuestro torso hacia adelante, haciendo que nuestro pecho toque el suelo siempre con la columna recta y brazos bien estirados junto con las manos. Además, podemos intentar, la “postura del árbol” señala Pablo Rubio que,  es una postura del equilibrio, que consiste en pararse sobre la colchoneta, llevar el pie izquierdo hacia adelante mientras que apoyamos la planta del pie derecho sobre la pantorrilla de la pierna izquierda, fijamos nuestra visión en un punto fijo hacia adelante, con las manos unidas sobre nuestro pecho como si estuviéramos rezando, una vez que alcancemos el equilibrio elevamos las manos por arriba de nuestra cabeza y permanecemos en esta posición hasta 15 segundos.

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  • Yoga para disminuir el estrés por Pablo Rubio

    El estrés, la ansiedad, los ataques de pánico, los problemas para conciliar el sueño son un factor de común denominador en una gran parte de la población, hay distintos orígenes de estos trastornos algunos se relacionan con la carga de actividades, el trabajo, el mal descanso, excesos y una mala alimentación. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos invita a practicar algunas posturas del yoga que nos ayudarán a relajarnos y a disminuir los niveles de estrés que sufrimos. La primer postura que podríamos implementar en nuestra vida cotidiana es, la “postura del cadáver”, también conocida como Savasana, ésta consiste en que nos acostemos sobre la colchoneta mirando hacia el cielo, con la cabeza bien apoyada y la columna centrada, los brazos los colocamos a los costados del torso pero a una distancia de 5 centímetros del mismo y las piernas abiertas, las manos deben estar abiertas, con las palmas hacia arriba y los dedos curvados; Pablo Rubio indica que, debemos cerrar los ojos, inhalamos por cuatro tiempos, mantenemos la respiración por cuatro tiempos y exhalamos dejando que la tensión se vaya de a poco, con cada repetición sentiremos como logramos relajarnos, la respiración debe darse en forma natural sin esforzarla. Podemos repetir esta secuencia hasta 10 veces. Otro ejercicio que podemos realizar es, la Kapalabhati Pranayama, que consiste en un ejercicio de relajación, de respiración; este ejercicio nos ofrece calma mental debido a que “kapala” significa frente y “bhati” significa limpiar. Este ejercicio se practica sentado de manera cómoda y relajada sobre la colchoneta, Pablo Rubio explica que, debemos flexionar nuestras piernas y con las muñecas, manos apoyadas sobre nuestras rodillas, cerramos los ojos e iniciamos a respirar de manera profunda, no forzada, para ir relajando nuestro cuerpo, de manera lenta intentaremos respirar contrayendo el abdomen, siempre intentando mantener el pecho inmóvil y la columna bien derecha, luego relajamos el abdomen y exhalamos, tratando de repetir una secuencia de veinte respiraciones inhalando y exhalando, iremos sintiendo como todo nuestro cuerpo se relaja. Otra postura que podemos practicar es, la “postura del niño”, también conocida como “Balsana”, es una de las más conocidas y utilizadas ya que no requiere de muchos esfuerzos señala Pablo Rubio; consiste en sentarse de rodillas sobre la colchoneta, dejando un pequeño espacio entre ellas bajamos nuestra columna hacia adelante, apoyando nuestros glúteos sobre nuestros talones y nuestros brazos van hacia atrás con las palmas de las manos abiertas y hacia arriba, cuando baja nuestro cuerpo hacia adelante debemos apoyar nuestra frente sobre el suelo.

     

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  • Los beneficios del Yoga en la tercera edad por Pablo Rubio

    El yoga nos ofrece infinidad de beneficios que  podemos apreciarlo en cualquier aspecto desde la relajación, alivio del estrés, mejora la postura, ayuda a bajar la tensión que actúa sobre cualquier cuerpo y en todas las edades. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos cuenta las ventajas que la práctica del Yoga otorga a las personas de la tercera edad. El Yoga, es un gran aliado en las personas adultas ya que mejora la tonicidad del cuerpo, algo que se va perdiendo por el paso de los años como por la falta de actividad física, justamente el yoga no requiere de grandes esfuerzos, ayuda a que los huesos se fortalezcan, previene de enfermedades como la artrosis, osteoporosis, artritis, también alivia dolores provocados por la inflamación de las articulaciones, mejora la postura de la columna debido a que generalmente a medida que crecemos esta se vuelve encorvada y así también el equilibrio. Pablo Rubio, enseña cuales son algunas de las posturas más recomendadas para personas, hombres y mujeres de la tercera edad son:

             La Postura del Gato: esta postura se realiza acostándose boca abajo sobre la colchoneta, luego nos arrodillamos con las rodillas a la altura de nuestras caderas y colocamos nuestras manos sobre la misma, a la altura de nuestros hombros, abrimos bien nuestras manos, separando nuestros dedos y dejando el dedo del medio apuntando hacia adelante,  iremos inhalando con nuestra cabeza mirando hacia abajo, luego levemente exhalamos, tratando de llevar nuestra columna junto a nuestra zona abdominal hacia atrás, Pablo Rubio señala que, debemos contraer un poco los glúteos, siempre dejando los hombros relajados y tratando que la presión del cuerpo quede  sobre nuestras manos, que harán de sostén. Luego, intentaremos llevar la parte más alta de nuestra columna hacia arriba y llevaremos la cabeza lo más abajo que podamos mirando el suelo intentando que nuestro mentón no esté forzado, tendremos que repetir de 10 a 15 veces esta secuencia, una vez finalizado, bajaremos nuestra columna y llevaremos para atrás nuestro cuerpo sentados sobre nuestros talones.

             La Postura de la Langosta: se realiza acostándose boca abajo sobre la colchoneta, extendemos nuestros brazos al costado de nuestro torso, indica Pablo Rubio, con las piernas juntas y bien estiradas. Luego, intentamos elevar una de las piernas por 15 segundos, bajamos y repetimos con la otra pierna, iremos inhalando cuando subimos una pierna y exhalando cuando bajamos, después elevaremos las dos piernas hacia atrás y para arriba dejando una distancia de 7 centímetros con el suelo y los brazos estirados por detrás de nuestra columna; mantendremos esta posición sólo por 15 segundos. No se recomienda su práctica en personas que sufren dolores lumbares intensos ni hernias de disco.

     

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  • ¿Qué son los Mudras? por Pablo Rubio

     

    En el Yoga podemos encontrar distintas técnicas, cuando lo practicamos solemos utilizar todo nuestro cuerpo desde nuestros pies hasta la cabeza, todo lo utilizamos como una unidad. En esta ocasión, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio nos enseña sobre el rol que cumplen nuestras manos, dedos y muñeca, en qué consisten los llamados “Mudras” dentro del Yoga. En primer lugar, debemos decir que los “mudras” son movimientos que se realizan con los dedos, son gestos que se utilizan cuando se practican determinadas posturas, ya que cada zona de nuestra mano corresponde a un área de nuestro cuerpo. Nuestras manos son fuente de energía, cumplen un papel sumamente importante cuando se intenta meditar ya que permite que podamos desbloquear ciertos puntos corporales, desbloquean canales energéticos de nuestro organismo que se encuentran desequilibrados o fuera de armonía. Pablo Rubio, nos enseña algunos de los principales mudras, así podremos utilizar el “Shuni Mudra”; consiste en colocar nuestro dedo del medio, sería nuestro segundo dedo, en contacto con el dedo pulgar, sólo tocando la punta, mientras los demás dedos los mantendremos estirados. A este Mudra, se lo conoce como “sello de paciencia” ya que está regido por el planeta de Saturno que se caracteriza por la responsabilidad y el dominio de nuestras tareas, por lo tanto este mudra nos aportará compromiso y paciencia. Otro mudra que podemos practicar, es el “Gyan Mudra” consiste en unir nuestro dedo índice solo por la punta con el dedo pulgar y los demás dedos también quedarán estirados; Pablo Rubio indica que, a este mudra se lo conoce como “sello del conocimiento”, se encuentra regido por el planeta de Júpiter que se caracteriza por la expansión de nuestros horizontes, por lo tanto nos aportará de estímulo para las enseñanzas, conocimientos y receptividad de nuestra mente. Nuestros cinco dedos reflejan distintos centros energéticos, así el dedo pulgar, también conocido como “angustha”, representa el signo de fuego, nos otorga el equilibrio entre las distintas energías de nuestro cuerpo. El dedo índice conocido como, “tarjani”, representa el aire, nos otorga la capacidad de la creatividad y el pensamiento. El dedo del medio, conocido como “madhyama”, se asocia con el éter, nos aporta la armonía para vivir. El dedo anular, conocido como “anamika” explica Pablo Rubio, se asocia con el signo de tierra, nos otorga la fortaleza para lograr nuestros objetivos y además nos permite alcanzar el equilibrio interno. El dedo meñique, conocido como “kanishthika”, se asocia al signo de agua, nos ayuda a relacionarnos con los demás, además nos ayuda a trabajar de forma adecuada sobre nuestras emociones.

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  • Posturas de Yoga para estirar la espalda por Pablo Rubio

    Muchas veces, hacemos ejercicios o el movimiento normal de nuestra rutina nos hace acumular tensión en nuestra columna lo que lleva a ciertos dolores que se podrían evitar con unas simples posturas de yoga para elongarla. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos trae algunas posturas para realizar un correcto estiramiento de nuestros músculos de la espalda.

    1-La postura de “La Paloma”: esta postura nos otorga elasticidad, de manera que podamos relajar nuestros músculos,  consiste en  sentarnos en una colchoneta, estiramos la pierna izquierda para atrás totalmente con nuestro empeine apoyado en el suelo, nuestra rodilla derecha la acercamos hacia nuestra muñeca de la mano derecha casi a la altura de nuestra cadera del lado derecho, dejando que la rodilla derecha que queda hacia adelante esté en una posición lo más ancha posible, y la pierna de atrás lo más estirada, inclinando nuestra curva de la columna de manera lenta hacia atrás  explica Pablo Rubio, levantando los brazos hacia atrás abriendo nuestro pecho, debemos mantener esta posición por al menos tres minutos.

    2-La postura de “El Niño”: esta postura es de descanso, ideal para estirar. Debemos acostarnos boca abajo sobre la colchoneta, respiramos, nos arrodillamos mirando hacia la colchoneta, colocando nuestros pies juntos de manera que ambos dedos gordos queden uno al lado del otro, intentaremos sentarnos sobre nuestros talones, comenzando a bajar lentamente nuestro torso de manera que quede apoyado sobre nuestras rodillas, bajaremos levemente la columna y la cabeza, estirando los brazos al lado de nuestros pies con las palmas para arriba, apoyando indica Pablo Rubio, suavemente nuestra frente sobre la colchoneta, y nuestros hombros, de esta manera sentiremos como el peso de estos comienza a tirar todo nuestro torso, se debe mantener esta posición entre 2 a 5 minutos. No se recomienda en mujeres embarazadas.

    3-La postura de “La tabla contra la pared”: es otra postura de descanso, consiste en pararse frente a una pared apoyando las palmas de nuestras manos sobre la pared, inclinando nuestro torso y hombros hacia delante, estirando nuestros brazos siempre con las manos apoyadas y el dedo del medio apuntando hacia arriba, luego estiramos el torso hacia el suelo, acercando nuestro abdomen hacia atrás, tratando, señala Pablo Rubio, de lograr la posición natural de nuestra columna baja, mantendremos siempre extendida nuestra columna y llevaremos nuestras piernas un poco hacia atrás, doblando nuestra cintura, e intentando con nuestras manos acomodarnos similar a caminar por la pared con nuestros brazos, hasta lograr una posición similar a una letra “L”.

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  • Yoga para aumentar la resistencia por Pablo Rubio

    Existen diversas finalidades y beneficios dentro del Yoga, podemos encontrar desde mejorar nuestra concentración, disminuir el estrés, mejorar nuestra postura, adelgazar,  controlar la ansiedad, aprender a respirar y hasta inclusive ganar resistencia en nuestro cuerpo. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos trae determinadas posturas que nos ayudarán a aumentar la resistencia y fuerza de nuestro organismo. En primer lugar, podemos intentar realizar la postura del “perro hacia abajo”, esta postura estira el cuerpo desde las manos hasta el empeine, vitaliza todo nuestro organismo, fortalece la espalda, las piernas y el abdomen. Para practicarla debemos acostarnos boca abajo en la colchoneta luego separamos las piernas dejando aproximadamente 15 centímetros entre ellas, apoyamos los codos sobre la colchoneta y llevamos nuestras manos al lado de nuestro pecho, haciendo presión con las manos sobre el suelo luego iremos arrodillándonos hasta quedar en cuatro patas como si fuéramos verdaderamente un perro señala Pablo Rubio, doblaremos los dedos de los pies mirando hacia adentro y subiremos de a poco nuestra cadera hasta que quede en línea recta, estiraremos nuestros talones para abajo, intentando que cuello y cabeza queden mirando hacia abajo pero de la manera más relajada que podamos, ayudándonos siempre por los talones, aguantaremos en esta posición al menos dos minutos. Otra posición que ayuda a ganar resistencia, es el “Plano inclinado”. Esta postura es efectiva ya que fortalece, nuestros brazos, muñeca, abdomen, columna y piernas. Consiste en colocarnos acostados sobre la colchoneta boca abajo, colocamos las manos a la altura de nuestros hombros, con los dedos hacia afuera, Pablo Rubio explica que, apoyaremos los dedos de los pies, también mirando hacia fuera, inhalamos y lentamente comenzamos a subir nuestra cadera, estirando completamente nuestros brazos sin flexionar nuestros codos y llevando los talones hacia abajo, siendo nuestro soporte tanto las manos como los dedos de los pies, manteniendo siempre la columna recta; podemos practicarla entre 1 a 3 minutos. Por último, podemos practicar una asana de la fuerza llamada Chaturangasana, es una de las posturas que otorga mayor resistencia tanto a nuestros brazos, abdomen, columna y piernas, muchos deportistas lo practican debido a la fortaleza que aporta. Consiste en acostarse sobre una colchoneta boca abajo, estirando todo nuestro cuerpo, luego señala Pablo Rubio, colocaremos las manos con los dedos hacia dentro al lado de nuestro torso, a la altura de nuestra cintura, apoyaremos los dedos de los pies en la colchoneta e iremos elevando nuestra cadera, despegando nuestro cuerpo al menos a 7-10 centímetros del suelo, quedando todo el peso de nuestro cuerpo sobre nuestras manos y dedos del pie.

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  • Ashtanga Yoga por Pablo Rubio

    Dentro del Yoga, existen diferentes técnicas algunas se utilizan para la meditación, otras para relajar el cuerpo, otras para trabajar con la respiración, otras para elevar el espíritu, para buscar nuestro equilibrio, dominar la mente y así podemos encontrar un sinfín de objetivos. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio,  nos explicará acerca de un tipo de Yoga que podemos encontrar denominada Ashtanga Yoga y para que se utiliza. En primer lugar, podemos entender que el Ashtanga Yoga es un tipo de Yoga que intenta integrar las ocho ramas estructurales del yoga, así estas ocho ramas consisten en el Yama que se centra en las prohibiciones donde podemos encontrar  el Ahimsa, la “no violencia”, la Satya conocida por la “veracidad”, la Asteya conocida como “no robar”, la Brahmacharia conocida como “celibato”, la Aparigraha conocida como “no apegarse”. La segunda rama, está dada por Niyama que se centra como indica Pablo Rubio, en los preceptos, donde a su vez podemos encontrar la posición del Saucha que se la conoce como la “limpieza”, la Santosha conocida como la “tranquilidad, las Tapas conocida como la “automortificación”, la Swadhyaya  conocida como el “estudio de sí mismo”, la Iswara Pranidhana conocida como “ofrecerse al controlador”. La tercera rama, consiste en la Asana que se centra en las posturas. La cuarta rama, es la Pranayama que consiste en el control de la respiración. La quinta rama, es la Pratyahara  que consiste en comer poco. La sexta rama, es la Dharana que consiste en el sostenimiento. La séptima rama, es la Dhyana que consiste en la meditación. La octava rama explica Pablo Rubio, es la Samadhi que consiste en la completa absorción. El ashtanga yoga fue creado hace muchas décadas atrás por el maestro Pattahbi; es uno de los tipos dentro del yoga más completos ya que integra en su trabajo no sólo a la meditación sino también  el control de la respiración. Puede practicarlo cualquier persona, sea flaca o con exceso de peso debido a que no requiere de un gran trabajo físico por lo que es apto para todos. Trabaja tanto la resistencia de nuestro cuerpo como nuestra fuerza por medio de las asanas que son las posturas, pero en relación a la mente señala Pablo Rubio, trabaja sobre ella desde tres aspectos, emocional, inteligencia y mental. Permite el manejo del estrés, el autocontrol separando nuestras emociones de los sentimientos y nos permite identificar cada uno de ellos, también es positivo para lograr nuestros objetivos ya que trabaja con la concentración, la visualización.

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