Category Archives: Maestro Pablo Rubio

Similitudes y diferencias entre el Yoga y el Pilates

Muchas personas creen que estas dos disciplinas se asemejan mucho, sin embargo, también cuentan con muchas diferencias además que una sea una práctica más antigua y la otra más contemporánea; algunos prefieren una en lugar de la otra y viceversa. En esta oportunidad, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos cuenta cuales son las ventajas del Yoga y cuáles las de realizar Pilates.

 

Yoga:

Esta técnica de miles de años surgida en India, y de muchos adeptos a lo largo de todo el mundo que la utilizan como una filosofía de vida, se enfoca no solo en el cuerpo, sino también se centra en la mente, en las emociones, en la energía, en la concentración y meditación. Esta disciplina se practica realizando distintas series de posturas, también llamadas asanas, ejercicios de respiración, muchas de ellas sirven para sanar algunos dolores como la columna, los problemas respiratorios, los problemas digestivos, dolores de cabezas y migrañas, problemas para enfocarse en objetivos, para paliar el insomnio, para limpiar nuestros órganos.

 

Pilates:

Esta técnica, en cambio, surge a principios del Siglo XX, de la mano de Joseph Pilates, de quien recibe su nombre, es una disciplina que une un trabajo físico relevante y a su vez un trabajo mental, pero que a través de esto busca lograr el fortalecimiento de nuestro cuerpo, glúteos, abdomen, espalda, brazos, reúne muchos ejercicios propios de la gimnasia unidos a algunos propios de los indicados por traumatólogos, algunos de ellos se realizan directamente sobre el suelo y otros con aparatos, máquinas que nos pueden aportar mayor musculación. Muchos de sus seguidores fitness, lo utilizan como una filosofía de vida fit, también es utilizada por muchos deportistas para evitar lesiones o lograr la rehabilitación al mismo tiempo que realizan kinesiología.

 

Diferencias:

Mientras que la técnica milenaria es la mente la que maneja al cuerpo, no se utilizan máquinas, sino que se trabaja desde las extremidades del cuerpo, no se busca como principal objetivo fortalecer el cuerpo, en cambio, la técnica más contemporánea se centra en el cuerpo, todos los ejercicios parten de la fuerza abdominal, valiéndose de aparatos para tonificar nuestro cuerpo.

 

Similitudes:

Existen muchos expertos, que opinan que ambas disciplinas se deben practicar en simultáneo, ya que las dos aportan muchos beneficios para nuestro organismo. Las dos mejoran la circulación, aumentan la flexibilidad, mejoran la postura, nos dan balance, nos otorgan energía, mejoran nuestros pulmones.

Published by:

Asanas de Yoga para facilitar la digestión

El yoga tiene múltiples finalidades, no sólo sirve para que aprendamos a relajarnos, para adoptar una buena postura, para meditar, para respirar,  para conciliar el sueño o vencer el insomnio, para mejorar nuestra postura, para reforzar nuestro sistema inmunológico, respiratorio, circulatorio y digestivo. En esta oportunidad, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos enseña una secuencia de posturas que nos facilitará realizar de forma más ágil y correcta la digestión.

Pablo Rubio: Asanas de Yoga para facilitar la digestión

Uttasana, una postura beneficiosa para la digestión:

Para realizarla, debemos partir de la postura de la  Tadasana, parados sobre una colchoneta, de a poco iremos inclinandonos hacia delante desde nuestras caderas. Debemos intentar de no forzar la espalda sino que trataremos de mantenerla lo más recta posible que podamos. Podemos flexionar levemente nuestras rodillas, lo importante es que nuestro abdomen quede apoyado sobre nuestros muslos. Este movimiento de apoyo es lo que permite una especie masaje de la zona del estómago, favorece el flujo sanguíneo y así también, el tránsito intestinal.

Adho Mukha Svanasana:

Para realizar esta postura, debemos colocar una colchoneta o lona, nos sentamos sobre ella, inhalamos, luego nos acostamos boca abajo, con los brazos pegados al torso, separamos nuestros pies, vamos a ir doblando nuestros codos y colocamos nuestras manos pegados a nuestro pecho. Iremos presionando las palmas de las manos contra el suelo, manteniendo nuestros dedos separados hacia delante. Por otro lado, los dedos de nuestros pies deben quedar alejados de la colchoneta, iremos elevando nuestro cuerpo de manera que quedemos arrodillados en cuatro patas. Luego, giramos los dedos de nuestros pies hacia adentro y elevamos nuestra cadera de manera que quede en línea recta, los talones deben quedar hacia bajo, relajamos la zona cervical y mantenemos estirada la columna, haciendo presión con nuestros talones, mantenemos esta posición por 20 segundos y después, relajamos.

Ustrasana:

En primer lugar, colocaremos la colchoneta o alfombra y nos sentaremos encima de ella, luego apoyamos nuestras rodillas, separamos nuestras piernas y pies, apoyamos nuestras manos sobre nuestras caderas, inhalamos e iremos arqueando la espalda hacia atrás acompañando este movimiento con nuestra cabeza que debe quedar inclinada para atrás pero mirando hacia el cielo. Volvemos a inhalar, intentando tirar la columna aún más hacia atrás, y apoyaremos nuestras manos sobre nuestros talones, mantenemos esta posición por 15 segundos y aflojamos.

Published by:

Yoga para eliminar la celulitis

Actualmente, no solo las mujeres, sino que también los hombres sufren de esta anomalía de la piel llamada celulitis, hay veces que nos preocupamos porque puede ser síntoma de malos hábitos, mala alimentación, que algo está fallando en nuestro organismo y otras en que solo se trata de una regla genética. En esta ocasión, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos enseña una secuencia de posturas que nos permitirán mantener alejada a la “celulitis”.

Pablo Rubio

¿Qué es la celulitis?

En muchos casos, la celulitis es tratada como un tipo de patología que afecta a nuestro tejido celular que se halla por debajo de nuestra piel, en el cual se encuentran los llamados los adipocitos y la circulación venosa y arterial. En principio altera a nuestra circulación, pero luego van alterando la estructura de la piel, dejándola áspera y como si tuviera pequeños huecos. En general, afecta al 85% de las mujeres, pero también aparece en hombres.

Posturas para combatir su aparición:

En primer lugar, podemos realizar la “postura del águila”. Para practicarla debemos colocarnos de pie sobre una colchoneta, separamos las piernas de manera que queden a la misma distancia que el ancho de nuestras caderas, debemos flexionar nuestra pierna izquierda, y levantar nuestra pierna derecha pasándola por detrás de la pantorrilla izquierda, al mismo tiempo los brazos se colocan cruzados el izquierdo sobre el derecho y unimos nuestras manos. Mantendremos esta postura al menos por 15 segundos, podemos repetirla en 5 secuencias.

En segundo lugar, podemos realizar la “postura del arco”. Es una asana muy fácil de practicar, no se requiere conocimientos previos para poder hacerla. Primero, nos paramos sobre una colchoneta o lona, inhalamos y exhalamos, luego bajamos lentamente y nos acostamos boca abajo, intentando llevar nuestras piernas hacia arriba pero de manera flexionada y con nuestras manos nos agarramos de los tobillos, como coloquemos las piernas es indistinto, podemos juntarlas o separarlas, pero si es importante mantener la espalda arqueada y los brazos bien estirados, el abdomen debe quedar pegado al suelo, mientras que nuestro pecho y cabeza quedan elevados mirando hacia el frente.

Luego, también se puede intentar la “postura del puente”, para ello, nos acostamos sobre una colchoneta, apoyando bien la planta de los pies, y los codos los utilizaremos como sostén, elevando nuestro torso. Podemos realizar esta asana por 20 segundos.

 

Published by:

Yoga para realizar por las mañanas

Existen múltiples beneficios del yoga, tanto para para relajarnos, para reforzar nuestro sistema inmunológico, digestivo, respiratorio, urinario, cardiovascular, para controlar nuestra energía y pensamientos negativos, para disminuir el estrés, para poder conciliar el sueño, entre otros. En esta oportunidad, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos cuenta cómo arrancar el día practicando esta técnica y aprovechando sus beneficios desde temprano en las mañanas.

Ejercicios para implementar por las mañanas:

En primer lugar, nos sentaremos sobre una colchoneta o lona, respiraremos en forma suave y lenta, inhalando en cuatro tiempos, mantendremos la respiración, exhalamos en cuatro tiempos. Primero, realizamos la “postura de flexión adelante”, debemos pararnos con las piernas juntas, luego lentamente llevamos nuestro torso hacia delante y abajo, con las piernas estiradas en todo momento, intentando agarrar con nuestras manos los tobillos, y nuestra cabeza debería quedar frente a nuestras rodillas.

Luego, podemos realizar la “postura del árbol”, debemos pararnos sobre la colchoneta de manera recta con las manos apoyadas sobre nuestras caderas. Vamos a ir inhalando subiendo uno de nuestros pies y colocándolo sobre nuestro muslo interno. Exhalamos mientras vamos estirando nuestros brazos por encima de nuestra cabeza. Mantendremos esta postura al menos por 25 segundos, y luego, realizamos los mismos pasos, pero con la pierna contraria.

También, se puede realizar la “postura del perro hacia abajo”, para lo cual nos debemos parar sobre una colchoneta con la espalda recta, luego, vamos a ir flexionando nuestro cuerpo hasta llegar al suelo y tocarlo con las manos, nos mantendremos en esta posición por 15 segundos, inhalando en cuatro tiempos, manteniendo en cuatro tiempos, y exhalando en cuatro tiempos. Además, se puede practicar la “postura del gato”.

Primero, colocamos una colchoneta o lona, nos acostaremos boca abajo, inhalamos en cuatro tiempos, luego exhalamos e iremos flexionando nuestras piernas, apoyando las palmas de las manos por delante de nuestra cara, con los dedos de los pies apoyados sobre el suelo, iremos estirando nuestra columna hacia arriba, mantenemos esta postura por 8 segundos, recordemos que mientras la columna sube, nuestro abdomen se va contrayendo; luego, relajamos la columna llevando hacia abajo y nuestros glúteos hacia arriba.

 

Published by:

Yoga para aumentar nuestra flexibilidad

Con el paso del tiempo, a medida que vamos creciendo vamos perdiendo la capacidad de realizar ciertos movimientos que antes parecían sumamente normales en nuestra rutina, o tal vez realizamos alguna actividad física sea deportes o algún tipo de baile que requiere de nuestra máxima coordinación y flexibilidad de nuestro cuerpo, por eso en esta ocasión, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos enseña una secuencia de asanas que permitirán ayudarnos a aumentar nuestra movilidad.

Tadasana:

Esta postura es muy beneficiosa para obtener no sólo la movilidad sino también nos ayuda a respirar mejor, así que hay que sacarle provecho. Primero, colocamos una colchoneta o lona, nos paramos con las piernas y pies unidos, debemos mantener nuestra espalda bien recta, inhalamos en cuatro tiempos, estiramos los brazos hacia cada costado de nuestro torso, separamos los dedos de nuestros pies, llevamos los hombros hacia atrás, las manos abiertas hacia arriba, y estiramos nuestra columna bien hacia arriba acompañando el movimiento con nuestra cabeza y mentón, mantenemos la respiración y luego exhalamos en cuatro tiempos.

Sukhasana:

Para realizar esta asana también conocida como “el meditador”, debemos colocar una colchoneta, lona o alfombrilla, debemos sentarnos en posición con piernas cruzadas pero intentando que nuestros talones se encuentren alineados, con la espalda recta, luego pondremos nuestros pies de tal manera que, uno quede delante del otro, apoyaremos nuestras manos sobre nuestras rodillas, con la espalda bien recta, inhalamos en cuatro tiempos, mantenemos la respiración, luego, soltamos suavemente en cuatro tiempos.

Damantina:

Para esta postura, debemos colocar en el suelo una colchoneta o lona, nos sentamos, respiramos luego nos arrodillamos y bajaremos el torso apoyando nuestros glúteos sobre nuestros talones, volvemos a inhalar, bajamos nuestra cabeza de manera que el mentón quede apoyada en nuestro pecho, e iremos bajando levemente el torso hacia delante de manera que podamos lograr que nuestra frente se apoye en la colchoneta, luego volvemos a subir, inhalamos, exhalamos llevando nuestra cabeza hacia atrás, para intentar que no dañemos las cervicales ni el cuello cuando hacemos el movimiento, podemos intentar abrir la boca y así relajar los músculos de la espalda. Podemos repetir esta asana 3 veces.

 

Published by:

Qué es el Mindfulness

Actualmente, vamos encontrando distintas técnicas y/o disciplinas como el Mindfulness que intentan trabajar sobre la mente de la persona, sea para lograr mayor concentración, relajación o para obtener una plena conciencia. En esta ocasión, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos acerca una nueva variante conocida bajo el nombre de “Mindfulness”.

Caracaterísticas del Mindfulness:

Esta técnica, conocida en nuestro idioma como “atención o conciencia plena”, fue creada por Jon Kabat-Zinn, en los Estados Unidos, donde fundó la Clínica de Reducción del estrés. Está compuesta, en parte por meditación budista, pero se centra fundamentalmente en la conciencia del aquí y ahora, de que estemos presentes en este momento.Pablo Rubio: Qué es el Mindfulness

Una de las primeras traducciones que se realizó sobre el término “Sati” fue Mindfulness, debido a que proviene del verbo “Sarati” que significa recordar, algo que se asemeja a tener presente nuestras vivencias, poder controlar situarnos en el presente.

Debemos señalar que, esta técnica utiliza ejercicios propios de la meditación para poder conseguir fijar nuestra atención en un objetivo o aspecto concreto. Resulta muy importante su práctica debido a que no consiste en retrotraernos al pasado, que ya ha sucedido, ni al futuro, que es algo irreal que todavía no ha tenido lugar, sino que sólo importara el presente.

Beneficios del Mindfulness:

Dentro de sus beneficios podemos encontrar que aquellas personas que lo realizan obtienen una mayor formación de pensamientos positivos, identificando aquellos que no lo sean y eliminandolos, reduce el estrés, los síntomas depresivos por eso es recomendado realizarlo en aquellas terapias antidepresivas.

También fortalece la memoria, la atención, facilita el aprendizaje, previene de enfermedades mentales, además al facilitarnos fijar nuestra atención en el ahora también se pueden ver beneficios relacionados al cuerpo, reduce la obesidad debido a que tomamos conciencia de porqué comemos, si es por hambre o solo por el hecho de estar aburridos, además también la persona presta mayor atención en las cantidades que ingiere; refuerza el sistema inmunológico.

Esta disciplina busca que la persona que lo practica pueda identificar sus emociones, pueda prestar atención a su respiración, a sus sensaciones, olores, dolores, en definitiva trata de entrenar al cerebro para que pueda controlar de mejor manera los procesos emocionales como por ejemplo, un duelo.

Es necesario tener en cuenta que  esta práctica cada vez pisa más fuerte dentro del mundo médico, ya que lo practican no sólo los médicos para hacer frente a las presiones y situaciones que viven constantemente, sino que también favorece a pacientes con cáncer, a pacientes con adicciones a las drogas y/o alcohol.

 

Published by:

Los beneficios del Yoga en la tercera edad por Pablo Rubio

El yoga nos ofrece infinidad de beneficios que  podemos apreciarlo en cualquier aspecto desde la relajación, alivio del estrés, mejora la postura, ayuda a bajar la tensión que actúa sobre cualquier cuerpo y en todas las edades. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos cuenta las ventajas que la práctica del Yoga otorga a las personas de la tercera edad. El Yoga, es un gran aliado en las personas adultas ya que mejora la tonicidad del cuerpo, algo que se va perdiendo por el paso de los años como por la falta de actividad física, justamente el yoga no requiere de grandes esfuerzos, ayuda a que los huesos se fortalezcan, previene de enfermedades como la artrosis, osteoporosis, artritis, también alivia dolores provocados por la inflamación de las articulaciones, mejora la postura de la columna debido a que generalmente a medida que crecemos esta se vuelve encorvada y así también el equilibrio. Pablo Rubio, enseña cuales son algunas de las posturas más recomendadas para personas, hombres y mujeres de la tercera edad son:

         La Postura del Gato: esta postura se realiza acostándose boca abajo sobre la colchoneta, luego nos arrodillamos con las rodillas a la altura de nuestras caderas y colocamos nuestras manos sobre la misma, a la altura de nuestros hombros, abrimos bien nuestras manos, separando nuestros dedos y dejando el dedo del medio apuntando hacia adelante,  iremos inhalando con nuestra cabeza mirando hacia abajo, luego levemente exhalamos, tratando de llevar nuestra columna junto a nuestra zona abdominal hacia atrás, Pablo Rubio señala que, debemos contraer un poco los glúteos, siempre dejando los hombros relajados y tratando que la presión del cuerpo quede  sobre nuestras manos, que harán de sostén. Luego, intentaremos llevar la parte más alta de nuestra columna hacia arriba y llevaremos la cabeza lo más abajo que podamos mirando el suelo intentando que nuestro mentón no esté forzado, tendremos que repetir de 10 a 15 veces esta secuencia, una vez finalizado, bajaremos nuestra columna y llevaremos para atrás nuestro cuerpo sentados sobre nuestros talones.

         La Postura de la Langosta: se realiza acostándose boca abajo sobre la colchoneta, extendemos nuestros brazos al costado de nuestro torso, indica Pablo Rubio, con las piernas juntas y bien estiradas. Luego, intentamos elevar una de las piernas por 15 segundos, bajamos y repetimos con la otra pierna, iremos inhalando cuando subimos una pierna y exhalando cuando bajamos, después elevaremos las dos piernas hacia atrás y para arriba dejando una distancia de 7 centímetros con el suelo y los brazos estirados por detrás de nuestra columna; mantendremos esta posición sólo por 15 segundos. No se recomienda su práctica en personas que sufren dolores lumbares intensos ni hernias de disco.

 

Published by:

¿Qué son los Mudras? por Pablo Rubio

 

En el Yoga podemos encontrar distintas técnicas, cuando lo practicamos solemos utilizar todo nuestro cuerpo desde nuestros pies hasta la cabeza, todo lo utilizamos como una unidad. En esta ocasión, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio nos enseña sobre el rol que cumplen nuestras manos, dedos y muñeca, en qué consisten los llamados “Mudras” dentro del Yoga. En primer lugar, debemos decir que los “mudras” son movimientos que se realizan con los dedos, son gestos que se utilizan cuando se practican determinadas posturas, ya que cada zona de nuestra mano corresponde a un área de nuestro cuerpo. Nuestras manos son fuente de energía, cumplen un papel sumamente importante cuando se intenta meditar ya que permite que podamos desbloquear ciertos puntos corporales, desbloquean canales energéticos de nuestro organismo que se encuentran desequilibrados o fuera de armonía. Pablo Rubio, nos enseña algunos de los principales mudras, así podremos utilizar el “Shuni Mudra”; consiste en colocar nuestro dedo del medio, sería nuestro segundo dedo, en contacto con el dedo pulgar, sólo tocando la punta, mientras los demás dedos los mantendremos estirados. A este Mudra, se lo conoce como “sello de paciencia” ya que está regido por el planeta de Saturno que se caracteriza por la responsabilidad y el dominio de nuestras tareas, por lo tanto este mudra nos aportará compromiso y paciencia. Otro mudra que podemos practicar, es el “Gyan Mudra” consiste en unir nuestro dedo índice solo por la punta con el dedo pulgar y los demás dedos también quedarán estirados; Pablo Rubio indica que, a este mudra se lo conoce como “sello del conocimiento”, se encuentra regido por el planeta de Júpiter que se caracteriza por la expansión de nuestros horizontes, por lo tanto nos aportará de estímulo para las enseñanzas, conocimientos y receptividad de nuestra mente. Nuestros cinco dedos reflejan distintos centros energéticos, así el dedo pulgar, también conocido como “angustha”, representa el signo de fuego, nos otorga el equilibrio entre las distintas energías de nuestro cuerpo. El dedo índice conocido como, “tarjani”, representa el aire, nos otorga la capacidad de la creatividad y el pensamiento. El dedo del medio, conocido como “madhyama”, se asocia con el éter, nos aporta la armonía para vivir. El dedo anular, conocido como “anamika” explica Pablo Rubio, se asocia con el signo de tierra, nos otorga la fortaleza para lograr nuestros objetivos y además nos permite alcanzar el equilibrio interno. El dedo meñique, conocido como “kanishthika”, se asocia al signo de agua, nos ayuda a relacionarnos con los demás, además nos ayuda a trabajar de forma adecuada sobre nuestras emociones.

Published by:

Posturas de Yoga para estirar la espalda por Pablo Rubio

Muchas veces, hacemos ejercicios o el movimiento normal de nuestra rutina nos hace acumular tensión en nuestra columna lo que lleva a ciertos dolores que se podrían evitar con unas simples posturas de yoga para elongarla. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos trae algunas posturas para realizar un correcto estiramiento de nuestros músculos de la espalda.

1-La postura de “La Paloma”: esta postura nos otorga elasticidad, de manera que podamos relajar nuestros músculos,  consiste en  sentarnos en una colchoneta, estiramos la pierna izquierda para atrás totalmente con nuestro empeine apoyado en el suelo, nuestra rodilla derecha la acercamos hacia nuestra muñeca de la mano derecha casi a la altura de nuestra cadera del lado derecho, dejando que la rodilla derecha que queda hacia adelante esté en una posición lo más ancha posible, y la pierna de atrás lo más estirada, inclinando nuestra curva de la columna de manera lenta hacia atrás  explica Pablo Rubio, levantando los brazos hacia atrás abriendo nuestro pecho, debemos mantener esta posición por al menos tres minutos.

2-La postura de “El Niño”: esta postura es de descanso, ideal para estirar. Debemos acostarnos boca abajo sobre la colchoneta, respiramos, nos arrodillamos mirando hacia la colchoneta, colocando nuestros pies juntos de manera que ambos dedos gordos queden uno al lado del otro, intentaremos sentarnos sobre nuestros talones, comenzando a bajar lentamente nuestro torso de manera que quede apoyado sobre nuestras rodillas, bajaremos levemente la columna y la cabeza, estirando los brazos al lado de nuestros pies con las palmas para arriba, apoyando indica Pablo Rubio, suavemente nuestra frente sobre la colchoneta, y nuestros hombros, de esta manera sentiremos como el peso de estos comienza a tirar todo nuestro torso, se debe mantener esta posición entre 2 a 5 minutos. No se recomienda en mujeres embarazadas.

3-La postura de “La tabla contra la pared”: es otra postura de descanso, consiste en pararse frente a una pared apoyando las palmas de nuestras manos sobre la pared, inclinando nuestro torso y hombros hacia delante, estirando nuestros brazos siempre con las manos apoyadas y el dedo del medio apuntando hacia arriba, luego estiramos el torso hacia el suelo, acercando nuestro abdomen hacia atrás, tratando, señala Pablo Rubio, de lograr la posición natural de nuestra columna baja, mantendremos siempre extendida nuestra columna y llevaremos nuestras piernas un poco hacia atrás, doblando nuestra cintura, e intentando con nuestras manos acomodarnos similar a caminar por la pared con nuestros brazos, hasta lograr una posición similar a una letra “L”.

Published by:

Yoga para aumentar la resistencia por Pablo Rubio

Existen diversas finalidades y beneficios dentro del Yoga, podemos encontrar desde mejorar nuestra concentración, disminuir el estrés, mejorar nuestra postura, adelgazar,  controlar la ansiedad, aprender a respirar y hasta inclusive ganar resistencia en nuestro cuerpo. El Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos trae determinadas posturas que nos ayudarán a aumentar la resistencia y fuerza de nuestro organismo. En primer lugar, podemos intentar realizar la postura del “perro hacia abajo”, esta postura estira el cuerpo desde las manos hasta el empeine, vitaliza todo nuestro organismo, fortalece la espalda, las piernas y el abdomen. Para practicarla debemos acostarnos boca abajo en la colchoneta luego separamos las piernas dejando aproximadamente 15 centímetros entre ellas, apoyamos los codos sobre la colchoneta y llevamos nuestras manos al lado de nuestro pecho, haciendo presión con las manos sobre el suelo luego iremos arrodillándonos hasta quedar en cuatro patas como si fuéramos verdaderamente un perro señala Pablo Rubio, doblaremos los dedos de los pies mirando hacia adentro y subiremos de a poco nuestra cadera hasta que quede en línea recta, estiraremos nuestros talones para abajo, intentando que cuello y cabeza queden mirando hacia abajo pero de la manera más relajada que podamos, ayudándonos siempre por los talones, aguantaremos en esta posición al menos dos minutos. Otra posición que ayuda a ganar resistencia, es el “Plano inclinado”. Esta postura es efectiva ya que fortalece, nuestros brazos, muñeca, abdomen, columna y piernas. Consiste en colocarnos acostados sobre la colchoneta boca abajo, colocamos las manos a la altura de nuestros hombros, con los dedos hacia afuera, Pablo Rubio explica que, apoyaremos los dedos de los pies, también mirando hacia fuera, inhalamos y lentamente comenzamos a subir nuestra cadera, estirando completamente nuestros brazos sin flexionar nuestros codos y llevando los talones hacia abajo, siendo nuestro soporte tanto las manos como los dedos de los pies, manteniendo siempre la columna recta; podemos practicarla entre 1 a 3 minutos. Por último, podemos practicar una asana de la fuerza llamada Chaturangasana, es una de las posturas que otorga mayor resistencia tanto a nuestros brazos, abdomen, columna y piernas, muchos deportistas lo practican debido a la fortaleza que aporta. Consiste en acostarse sobre una colchoneta boca abajo, estirando todo nuestro cuerpo, luego señala Pablo Rubio, colocaremos las manos con los dedos hacia dentro al lado de nuestro torso, a la altura de nuestra cintura, apoyaremos los dedos de los pies en la colchoneta e iremos elevando nuestra cadera, despegando nuestro cuerpo al menos a 7-10 centímetros del suelo, quedando todo el peso de nuestro cuerpo sobre nuestras manos y dedos del pie.

Published by: