Yoga para aumentar nuestra flexibilidad

Comment

Beneficios Maestro Pablo Rubio
Pablo Rubio: Yoga para aumentar nuestra flexibilidad

Con el paso del tiempo, a medida que vamos creciendo vamos perdiendo la capacidad de realizar ciertos movimientos que antes parecían sumamente normales en nuestra rutina, o tal vez realizamos alguna actividad física sea deportes o algún tipo de baile que requiere de nuestra máxima coordinación y flexibilidad de nuestro cuerpo, por eso en esta ocasión, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio, nos enseña una secuencia de asanas que permitirán ayudarnos a aumentar nuestra movilidad.

Tadasana:

Esta postura es muy beneficiosa para obtener no sólo la movilidad sino también nos ayuda a respirar mejor, así que hay que sacarle provecho. Primero, colocamos una colchoneta o lona, nos paramos con las piernas y pies unidos, debemos mantener nuestra espalda bien recta, inhalamos en cuatro tiempos, estiramos los brazos hacia cada costado de nuestro torso, separamos los dedos de nuestros pies, llevamos los hombros hacia atrás, las manos abiertas hacia arriba, y estiramos nuestra columna bien hacia arriba acompañando el movimiento con nuestra cabeza y mentón, mantenemos la respiración y luego exhalamos en cuatro tiempos.

Sukhasana:

Para realizar esta asana también conocida como “el meditador”, debemos colocar una colchoneta, lona o alfombrilla, debemos sentarnos en posición con piernas cruzadas pero intentando que nuestros talones se encuentren alineados, con la espalda recta, luego pondremos nuestros pies de tal manera que, uno quede delante del otro, apoyaremos nuestras manos sobre nuestras rodillas, con la espalda bien recta, inhalamos en cuatro tiempos, mantenemos la respiración, luego, soltamos suavemente en cuatro tiempos.

Damantina:

Para esta postura, debemos colocar en el suelo una colchoneta o lona, nos sentamos, respiramos luego nos arrodillamos y bajaremos el torso apoyando nuestros glúteos sobre nuestros talones, volvemos a inhalar, bajamos nuestra cabeza de manera que el mentón quede apoyada en nuestro pecho, e iremos bajando levemente el torso hacia delante de manera que podamos lograr que nuestra frente se apoye en la colchoneta, luego volvemos a subir, inhalamos, exhalamos llevando nuestra cabeza hacia atrás, para intentar que no dañemos las cervicales ni el cuello cuando hacemos el movimiento, podemos intentar abrir la boca y así relajar los músculos de la espalda. Podemos repetir esta asana 3 veces.

 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *