Yoga para mejorar los problemas urinarios

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Beneficios Yoga en casa
Pablo Rubio: Yoga para mejorar los problemas urinarios

El yoga con sus múltiples virtudes, tiene  beneficios innumerables, uno de ellos es tratar y/o mejorar distintos trastornos de nuestro organismo, desde el sistema respiratorio, el sistema cardíaco al sistema urinario. En esta oportunidad, el Profesor de Yoga, Pablo Rubio nos cuenta como esta disciplina ayuda a mejorar aquellas molestias de nuestro tracto urinario e infecciones de la vejiga, que no sólo afectan a mujeres sino también a hombres, y cada vez en mayor medida, así se pueden practicar algunas posturas que influyan sobre la vejiga, la pelvis y los riñones. Las posturas para mejorar problemas de riñones generalmente consisten en posturas invertidas, para que justamente el riñón no se mantenga rígido. Podemos intentar la postura del “loto” una de las más utilizadas en el yoga. Consiste en que nos sentemos en una colchoneta con las piernas cruzadas, estiramos las piernas, doblamos la rodilla derecha, explica Pablo Rubio, colocando el pie derecho sobre la rodilla izquierda, a la altura de la ingle sería lo ideal, siempre con las plantas de los pies hacia arriba, ayudándonos si necesitamos, con nuestras manos, luego al revés doblamos la izquierda y el pie izquierdo lo llevamos sobre la rodilla derecha, intentando colocarlo a la altura de la ingle, con nuestra espalda recta, descansaremos nuestra manos sobre nuestras rodillas, con las manos colocadas hacia arriba juntado los dedos índices y pulgar, debemos aguardar un minuto en esta pose, luego ayudándonos de las manos levantaremos las piernas, siempre sentados rectamente. Otra postura, es la postura del “arado”, al principio como señala Pablo Rubio, puede costar un poco acostumbrarse, pero todo es práctica, y sus beneficios son rápidos, consiste en que nos acostemos boca arriba sobre la colchoneta con los brazos estirados, inhalamos y tratamos de extender las piernas hacia arriba sosteniendo con nuestros brazos, codos y ayudándonos con nuestras manos, cuando vamos encontrando el punto de equilibrio, donde las piernas sobrepasan apenas nuestra cabeza, intentaremos soltarnos y extender los brazos, debemos mantener al menos por tres minutos esta posición, para los principiantes pueden realizarla sin extender los brazos. Otra de gran ayuda, es la postura del “diamante”, ideal para deshacernos de la tensión, esta posición se practica sentándonos sobre nuestras pies, es decir indica Pablo Rubio, que las piernas quedan totalmente dobladas, apoyadas sobre ellos,  sobre nuestros talones, con nuestra columna bien recta, colocamos nuestras manos sobre nuestras rodillas, estirando nuestro cuello y cabeza hacia arriba, luego intentando estirar en este movimiento la espalda, la respiración debe ser gradual hasta llegar a ser lenta, debemos mantener esta postura por cuatro tiempos de inhalación, cuatro tiempos aguantándola y luego en cuatro tiempos exhalaremos. Se pueden practicar las veces que sean necesarias, y siempre consultando a un médico sobre su aptitud para realizarlas.

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